FRANCESES EN EL MUNDO: Dybala, en modo Platini

Los números son importantes en ciertos lugares, donde dejan de ser dorsales cosidos en la espalda y cobran un significado hasta convertirse en leyenda. En el United se le da el 7 a los elegidos (Best, Cantona, Beckham, Cristiano).

Pasa también en el Madrid (Juanito, Butragueño, Raúl, Cristiano). Por el Camp Nou han pasado los mejores 9: César, Cruyff, Krankl, Quini, Romário, Ronaldo, Eto’o o Suárez. En Alemania el 13 lleva el apellido Müller, por Gerd y Thomas. En el Juventus, como en Argentina, el icono siempre ha sido el diez. Lo portaron Sívori, Platini, Roberto Baggio, Del Piero y Tévez. Sin embargo, la Vecchia Signora quedó huérfana cuando Paul Pogba se fue por 110 millones a Old Trafford en 2016. Así que este verano le ofrecieron la camiseta a Paulo Dybala. Y la Joya aceptó llevar el peso de la historia.

Después de los cuatro primeros partidos de la temporada ya se puede decir que no había mejor candidato. Dybala, en su tercera campaña de bianconero, está preparado.

El argentino, de 23 años y natural de Laguna Larga, se ha puesto en plan Platini en este inicio de curso. Ya recordaba al francés por la posición como mediapunta y los calcetines caídos, pero ahora con el dorsal con el quePlatini ganó dos Scudettos, una Copa de Europa, una Recopa y una Intercontinental, se ha convertido en el auténtico líder en el campo. Ha marcado en todos los partidos oficiales del Juventus y suma 7 goles.“Paulo quiere llegar a la cima y eso, además de hacernos disfrutar, nos va de lujo”, destaca el central Barzagli.

Se vio el sábado en el Juventus Stadium, donde el campeón italiano –encadena seis títulos seguidos– sufría con el Chievo… hasta que salió Dybala en el 54. Del escaso 1-0 se pasó a celebrar un 3-0. Él cerró la cuenta. “Sólo con Paulo se ve a la Juve”, titulaba ayer La Gazzetta dello Sport. “No he resuelto yo el partido. He ayudado al equipo con lo que yo sé hacer”, dice él.

Su modestia contrasta con los elogios de su entrenador, Massimiliano Allegri. “Dybala está creciendo mucho y tiene todos los números para convertirse junto a Neymar en el mejor futbolista del mundo cuando no estén Messi y Cristiano”, vaticina. No es casualidad que su nombre sonase en las oficinas del Barcelona como posible sustituto tras la fuga del brasileño al PSG. Sin embargo, tiene contrato hasta 2022 renovado justo después de golear al Barça 3-0 en cuartos de final de la Champions en abril, con dos tantos suyos.

Pero Europa, de momento, se le resiste a Dybala. La temporada pasada después de alcanzar la final de Cardiff el Real Madrid no le dio ni media opción (4-1). Ahora quiere volver a la final de Kiev y el camino le vuelve a traer al Camp Nou, donde se reencontrará con Messi, el diez del Barça y de Argentina, con el que ha coincidido en este parón.

Dybala sigue sin ver puerta con la selección. Ha jugado 10 partidos con la albiceleste y no hay manera. Ambos son las grandes esperanzas de la afición para clasificar para el Mundial de Rusia, aunque sea en el playoff. Y eso que la Joya nació dos días antes de aquel último repechaje que se jugó el 17 de noviembre de 1993 contra Australia y que le valió el billete para Estados Unidos, gracias a un gol de rebote de Batistuta, a la Argentina de Maradona, otro diez.

Fuente: avanguardia.com