AS Monaco derrotó al Paris Saint-Germain (1-0) en el Stade Louis II, en el partido correspondiente a la 14.ª jornada de la Ligue 1.

Un resultado que animará el resto de la temporada: este sábado, el AS Monaco derrotó al Paris Saint-Germain (1-0) en el Stade Louis II, en el partido correspondiente a la 14.ª jornada de la Ligue 1. El Olympique de Marseille y el RC Lens pueden aprovechar esta situación para ascender a la cima de la tabla.

Tras las dificultades de las últimas semanas, el Mónaco decidió atacar el partido con fuerza, imponiendo una intensa presión al PSG. Tan intensa, de hecho, que Camara solo recibió una tarjeta amarilla por exceso de fuerza y ​​una entrada tardía sobre Chevalier. Preocupado por la agresividad del Mónaco, el PSG no logró establecer su control habitual. El París tardó 25 minutos en crear peligro real frente a la portería monegasca, con un disparo de Vitinha que Hradecky detuvo con dificultad.

El Mónaco respondió con una volea equilibrada de Minamino, que Chevalier atrapó cómodamente sobre la línea, seguida de un cabezazo de Salisu, desmarcado en el segundo palo tras una jugada a balón parado, que se estrelló en el poste. Hradecky fue el último portero en realizar una parada significativa en la primera parte, despejando con los puños un disparo de Kvaratskhelia que se dirigía a la escuadra. A Salisu le anularon un gol por fuera de juego contra Teze, y Hernández realizó una intervención crucial para evitar que Balogun consiguiera un disparo a corta distancia.

Una vez más atento a Kvaratskhelia al comienzo de la segunda parte, Hradecky finalmente pudo respirar aliviado cuando el cabezazo de Mayulu se fue desviado. A pesar de estas oportunidades parisinas, el Mónaco tomó la delantera en la segunda mitad y tuvo su recompensa cuando Minamino disparó al lateral de la red, batiendo a Chevalier, a pesar de que Balogun estaba en fuera de juego y parecía estar involucrado en la jugada (1-0, minuto 68). Con dificultades, el PSG tuvo la suerte de terminar el partido con un hombre de más tras la expulsión de Kehrer por una falta sobre Mbaye como último defensa, pero no logró aprovechar su superioridad numérica.