En una final vibrante y llena de giros, el Barcelona de Hansi Flick se impuso por 3-2 al Real Madrid en la Supercopa de España celebrada en Jeddah. El duelo arrancó con intensidad y fue Raphinha quien abrió el marcador con un disparo cruzado imparable para Courtois, desatando la primera gran ovación de la noche.
La respuesta blanca no tardó en llegar gracias a una acción individual brillante de Vinícius Jr., que devolvió la igualdad al marcador. Sin embargo, la alegría duró apenas un suspiro, ya que Lewandowski volvió a adelantar a los azulgranas con una definición exquisita por encima del guardameta belga. Antes del descanso, en medio del desorden dentro del área, Gonzalo García apareció para empujar el balón y firmar el 2-2.
Tras el paso por vestuarios, el Barça volvió a golpear. Raphinha, nuevamente decisivo, marcó el tanto que inclinó definitivamente la balanza. Ese gol selló la victoria y el título para el conjunto de Flick, que comenzó el 2026 celebrando y reafirmando su ambición desde el primer gran escenario del año.
Vinicius salió al rescate del Real Madrid en el momento más delicado. El tanto de Raphinha parecía anunciar una noche muy dura para los blancos, pero el brasileño tomó el balón en la medular y, prácticamente sin ayuda, fabricó un gol espectacular. Condujo hasta el área arrastrando a Kounde y, en una zona donde cualquier error defensivo se paga caro, lo superó con un caño. Después engañó a Cubarsí y superó a Joan con un disparo cruzado. Un auténtico golazo de Vini que puso fin a una sequía de 15 partidos sin marcar y dejó claro que todavía tiene mucho protagonismo por delante en el Madrid.









