Tras la clasificación del Lyon para los octavos de final de la Copa de Francia, asegurada con una victoria por 2-1 a domicilio contra el Lille, Paulo Fonseca no ocultó su satisfacción, especialmente por el rendimiento de Ruben Kluivert. El técnico portugués destacó el equilibrio mostrado por su equipo, más sereno y controlado que antes, antes de destacar el rendimiento de su defensa. «Quizás no debería decirlo, pero Ruben jugó un partido perfecto», declaró en la rueda de prensa posterior al encuentro. Ya muy sólido en la victoria contra el Mónaco, Kluivert confirmó su creciente influencia en un contexto exigente, contra un Lille que, sin embargo, era peligroso.
Fonseca destacó la consistencia y la madurez demostradas por el holandés, un símbolo, en su opinión, del progreso colectivo del Lyon. «Ya hizo un partido casi perfecto en Mónaco», recordó el técnico del Lyon, antes de ampliar su análisis al trabajo realizado en las últimas semanas. Más equilibrado en todas las fases del partido, su equipo controló mejor los altibajos, un entorno ideal para que jugadores como Kluivert se expresaran plenamente. Una actuación de referencia que refuerza aún más la credibilidad del joven defensa en la rotación del Lyon.









