Xabi Alonso quería dos centrales y un metrónomo en el mediocampo para hacer olvidar a Toni Kroos y Luka Modric

Poco más de seis meses después, se fue: Xabi Alonso (ya) dejó de ser el entrenador del Real Madrid. El presidente Florentino Pérez confirmó su marcha tras la derrota de la Supercopa de España ante el FC Barcelona (2-3) el domingo, y el exentrenador del Bayer Leverkusen se mostró sorprendido, según informó Marca el miércoles. Y también decepcionado. Por la falta de paciencia del directivo madridista, y mucho más.

Todo empezó el verano pasado, cuando lo presionaron para que aceptara el puesto antes del Mundial de Clubes. Posteriormente, el excentrocampista no estaba nada contento con el mercado de fichajes del Real Madrid: Xabi Alonso quería dos centrales y un metrónomo en el mediocampo, lo suficientemente bueno como para hacer olvidar a Toni Kroos y Luka Modric, pero sus deseos no se cumplieron. También sintió que le faltaba apoyo cuando Vinicius Junior se vino abajo al ser sustituido durante la victoria del Clásico contra el FC Barcelona (2-1) en La Liga.

Según Marca, Xabi Alonso se dio cuenta entonces de que su visión del fútbol no coincidía con la de su presidente. Alonso cree que el éxito nace del trabajo en equipo y se construye con el tiempo, como lo demostró el Paris Saint-Germain, mientras que Alonso insiste en la acumulación de jugadores estrella. El técnico español quiso cambiar las cosas desde dentro, pero fue en vano: en el Madrid, el poder reside en el presidente y sus jugadores.