El miércoles, Senegal aseguró su pase a la final de la Copa Africana de Naciones al derrotar a Egipto por 1-0 gracias a un gol de Sadio Mané. El único goleador de la noche disfrutó de la clasificación, así como de su propio éxito.
«Sabíamos que iba a ser un partido difícil; conocíamos bien a la selección egipcia. (…) Soy delantero, así que cuando marco un gol para mi equipo, me alegro por el equipo y por la gente. También tuve un poco de suerte, debo admitirlo; fue un balón que salió de la nada. Disparé de primera instintivamente y entró», declaró el jugador senegalés a beIN Sports.
Los Leones de la Teranga ahora esperan a su rival en la final: Marruecos o Nigeria.









