El Estadio Groupama celebra su décimo aniversario este domingo, un hito que pone de relieve tanto el éxito comercial del Olympique Lyonnais como las limitaciones financieras de su gestión. Diseñado como una fuente de ingresos, el estadio de Décines-Charpieu ha permitido al club aumentar drásticamente sus ingresos por entradas y hospitalidad, con cifras récord de asistencia y ventas, especialmente durante el partido contra el PSG el pasado noviembre. El OL también aprovecha los eventos y seminarios para generar millones adicionales, consolidando así el estadio como un activo clave para el club.
Sin embargo, este éxito esconde una considerable carga financiera. El club sigue estando muy endeudado, con una deuda total de 385 millones de euros según L’Équipe, amortizable hasta 2043 a una tasa del 5,83 %. Los costes asociados a la gestión del estadio se han triplicado en 10 años, y la crisis sanitaria ha exacerbado la presión, obligando al club a mantener el estadio mientras salda una deuda colosal.









