El Real Madrid recibió este jueves una doble notificación desde la UEFA que va más allá del castigo deportivo a Rodrygo. El delantero brasileño fue sancionado con dos encuentros de suspensión tras ver la doble amarilla en el partido ante el Benfica, correspondiente a la última jornada de la Fase Liga de la Champions League. La expulsión se produjo por dirigirse al árbitro del encuentro, el italiano Davide Massa, con expresiones ofensivas, lo que derivó en una sanción ejemplar.
Pero no fue la única resolución que afectó al club blanco. El organismo europeo también impuso una multa económica de 40.000 euros al Real Madrid por incorporarse con retraso al terreno de juego del Estadio Da Luz. Aquella jornada se disputó con horario unificado, fijado a las 21:00 horas, y el inicio tardío del encuentro no pasó por alto para una UEFA especialmente estricta en este tipo de incumplimientos.
En su informe, el comité disciplinario señala directamente al entrenador madridista, Álvaro Arbeloa, como responsable del retraso. Por ese motivo, el técnico ha recibido una advertencia formal y queda avisado de que una reincidencia podría acarrear sanciones disciplinarias más severas en el futuro.
Además, la UEFA incluyó una llamada de atención al Real Madrid por conducta antideportiva, relacionada con las amonestaciones recibidas en el encuentro del pasado 28 de enero. En ese mismo expediente, el Benfica fue castigado con una multa idéntica de 40.000 euros por la tardanza, y su entrenador, José Mourinho, recibió el mismo aviso preventivo por parte del organismo europeo.









