La situación de Dani Carvajal desconcierta dentro y fuera del Real Madrid. El lateral lleva semanas con el alta médica y aparece de forma regular en las convocatorias, pero su nombre sigue sin asomarse al once inicial. En lo que va de 2026, el equipo ha disputado nueve encuentros y en todos ellos el defensor ha esperado su turno desde el banquillo. Solo ha tenido participación en dos, y de manera casi testimonial, con minutos finales ante Mónaco y Albacete. Señala el diario AS que el cuerpo técnico no ha querido asumir ningún riesgo innecesario.
La explicación más repetida apunta a una gestión extremadamente conservadora de su estado físico. Tras una grave lesión de rodilla el curso anterior y dos parones importantes esta temporada, el área deportiva ha preferido avanzar con pies de plomo. Además, el buen rendimiento de Valverde ocupando el carril derecho ha reducido la urgencia de acelerar su regreso. Explica el diario AS que ni Xabi Alonso en su momento ni Arbeloa ahora han sentido la necesidad de forzar una reaparición prematura.
Sin embargo, el propio jugador da señales de sentirse listo. Un mensaje reciente en redes sociales, acompañado de una imagen entrenando, dejó entrever su impaciencia por volver a competir. En el club se desliza que el próximo compromiso liguero podría marcar un punto de inflexión, con la posibilidad de que Arbeloa tenga disponibles a sus dos laterales derechos naturales. Aun así, no hay certezas: el tramo final de la temporada será decisivo tanto para su futuro contractual como para mantener opciones de regresar a la selección y soñar con el Mundial. Para todo eso, Carvajal necesita algo que aún se le resiste: continuidad desde el inicio.









