Jugando con diez hombres durante 35 minutos, pero con el control absoluto, el RC Lens derrotó merecidamente al Stade Rennais por 3-1 el sábado en el Estadio Bollaert-Delelis, en la 21.ª jornada de la Ligue 1. El Sang et Or (Sangre y Oro) se mantiene líder de la clasificación antes del Clásico del domingo.
Los primeros minutos ilustraron a la perfección la dinámica actual. El Rennes, con graves dificultades y técnicamente desequilibrado, le brindó al Lens las primeras ocasiones, incluyendo un gol anulado a Saïd. A pesar de la presión, los bretones tuvieron la suerte de marcar contracorriente en su primera posesión, gracias a un magnífico pase filtrado de Nordin, rematado por Lepaul con un toque preciso (0-1, minuto 8).
Este gol empató el entusiasmo del Lens y reforzó la confianza del Rennes, pero el Sang et Or casi igualó gracias a una brillante jugada individual de Edouard, a quien le faltó precisión. Antes del descanso, el Lens aumentó la presión, lanzando numerosos ataques al área del Rennes, y logró empatar gracias a la potencia de Edouard, quien realizó una actuación excepcional y una precisa definición tras un pase largo de Aguilar (1-1, minuto 41).
El inicio de la segunda mitad resultó algo caótico: justo cuando el Rennes parecía tomar una ligera ventaja, Aguilar, desmarcado en el segundo palo, remató de cabeza un centro preciso de Thauvin para dar la ventaja al Lens (2-1, minuto 54). Sin embargo, el lateral del Lens fue expulsado un minuto después tras recibir su segunda tarjeta amarilla.
Sin embargo, los jugadores de Habib Beye no aprovecharon su superioridad numérica, mientras que el equipo de Pierre Sage la manejó a la perfección, defendiendo sin conceder ni una sola ocasión e incluso marcando un brillante tercer gol, cortesía del nuevo fichaje Saint-Maximin, quien aprovechó un despeje largo de Risser (3-1, minuto 78). El partido incluso terminó con vítores de la afición del Lens, encantada de ver a su equipo frustrar al Rennes con una ventaja de 11 contra 10.









