Rüdiger vuelve al primer plano: tras 37 días de baja, su regreso refuerza la defensa del Madrid y marca su futuro en el Mundia

Antonio Rüdiger está listo para regresar a la competición tras 37 días de ausencia. Su último partido fue el 8 de enero frente al Atlético en Arabia y, desde entonces, el central alemán ha seguido un proceso progresivo que incluyó viajar a Mestalla sin minutos y volver a la convocatoria ante la Real Sociedad, donde se espera que reaparezca. En el plan de trabajo del cuerpo técnico, existe una alta probabilidad de que alcance la titularidad en el duelo europeo de Lisboa, lo que podría modificar la rotación defensiva y poner en riesgo la presencia de Huijsen, mientras Asencio parece consolidado en el eje de la zaga.

El regreso se produce bajo un control médico exhaustivo. Rüdiger arrastra molestias en la rodilla operada al final de la pasada campaña, una lesión que condicionó su rendimiento durante meses. La temporada anterior disputó numerosos encuentros con dolor, apoyándose incluso en analgésicos para poder entrenar y competir hasta que su físico dijo basta en la final copera ante el Barcelona. Tras la intervención, la evolución ha sido positiva, pero no definitiva, por lo que su carga de minutos será monitorizada para evitar recaídas.

Los datos recientes reflejan un patrón de participación intermitente. Esta temporada jugó de forma aislada ante el Oviedo en el inicio del curso y no volvió a competir hasta el 30 de noviembre contra el Girona. A partir de ahí encadenó ocho partidos consecutivos —siete de ellos como titular— antes de que reaparecieran problemas físicos en la semifinal de la Supercopa. Este historial confirma que, cuando está disponible, suele alcanzar rápidamente ritmo competitivo y asumir responsabilidades en partidos de máxima exigencia.

En términos de planificación deportiva, su vuelta cobra un valor estratégico para Arbeloa, especialmente ante una defensa limitada en efectivos y un calendario comprimido con cuatro encuentros de alto nivel (Real Sociedad, Benfica, Osasuna y nuevamente Benfica). Además, el contexto contractual y de selección añade presión: a sus 32 años finaliza contrato en junio y necesita acumular minutos para mantener su estatus en Alemania de cara al próximo Mundial, donde ejerce como uno de los líderes del combinado nacional.