El análisis cuantitativo del rendimiento azulgrana revela una correlación significativa entre la ausencia de Raphinha y los resultados negativos del equipo en la presente campaña. En el conjunto de derrotas acumuladas hasta superar la mitad del calendario, el extremo brasileño no participó en prácticamente ninguno de esos encuentros. La única excepción estadística corresponde al choque frente al Chelsea, donde su intervención fue marginal: ingresó con el marcador en desventaja (0-2) y en inferioridad numérica, lo que reduce el impacto muestral de su presencia real en términos de influencia competitiva.
Si se desglosan los datos por rivales, el patrón se mantiene constante: caídas ante Atlético de Madrid, Real Sociedad, PSG, Real Madrid y Sevilla se produjeron sin minutos efectivos del futbolista. Esta repetición sistemática sugiere una relación directa entre su disponibilidad y la estabilidad de resultados, pudiendo interpretarse como una variable de alto peso en el modelo de rendimiento colectivo. Su contribución no solo se mide en producción ofensiva (goles generados, asistencias o ocasiones creadas), sino también en métricas intangibles como liderazgo funcional y activación competitiva del bloque.
La reciente reincorporación parcial a los entrenamientos introduce un escenario de cambio potencial en la tendencia observada. Si el jugador completa su recuperación y entra en convocatoria para el próximo compromiso liguero, el equipo recuperaría un elemento cuyo impacto, según los registros empíricos de la temporada, se asocia con una menor probabilidad de derrota. Desde una perspectiva probabilística, su retorno incrementaría la expectativa de rendimiento ofensivo y la estabilidad estructural del conjunto en los próximos encuentros.









