El Paris Saint-Germain cumplió con su deber contra el Metz. Sin sudar la gota gorda, los parisinos se aseguraron una victoria por 3-0, lo que les permitió superar al Lens en la cima de la tabla de la Ligue 1.
El PSG tuvo un comienzo perfecto, abriendo el marcador en los primeros minutos gracias a Doué, cuatro días después de su doblete contra el Mónaco en la Champions League (3-2). Aprovechando un fallo defensivo del Metz tras un pase brillante de Zaire-Emery, el extremo parisino ganó el mano a mano con Fischer para dar a su equipo la ventaja (1-0, minuto 3). Después, el PSG controló el partido y creó varias ocasiones de peligro. Dro Fernandez estuvo a punto de conectar con un pase brillante de Barcola, y luego Hakimi y Lee carecieron de precisión para convertir un rápido contraataque.
A la media hora de partido, el Metz pensó que su situación había empeorado cuando el árbitro Abdelatif Kherradji expulsó a Gbamin por una falta sobre el tobillo de Ramos. El castigo pareció severo, pero tras revisar las imágenes, el árbitro revocó su decisión, reduciendo la tarjeta roja a amarilla. El París siguió dominando la posesión y amplió su ventaja justo antes del descanso. Tras un córner, Barcola aprovechó un centro de Ramos tras el rechazo de Fischer, rematando de cabeza para poner el 2-0 (45+3).
La segunda mitad siguió un patrón similar. Los parisinos aprovecharon su ventaja y el partido se desarrolló a un ritmo lento. El Metz intentó crear ocasiones, pero la defensa parisina se mantuvo firme. El tercer gol de Ramos puso fin definitivamente a cualquier intento de ataque de Les Grenats. Tras una presión alta de Hernández, el delantero portugués recortó hacia dentro con la derecha para superar a Sané y lanzó un potente zurdazo que batió a Fischer (3-0, minuto 77). Con el primer puesto y una inyección de confianza de cara al partido de vuelta contra el Mónaco, el PSG aseguró una doble victoria.









