Una escena triste se vivió durante la victoria 1-0 del Manchester City en su visita al Leeds United el sábado en la Premier League. En el minuto 13, el partido se detuvo brevemente para permitir que los jugadores que observaban el Ramadán rompieran el ayuno, de acuerdo con el protocolo vigente de la liga. Sin embargo, desde las gradas se escucharon abucheos de algunos aficionados locales, lo que generó la consternación de Pep Guardiola.
“Es un protocolo vigente desde hace varios años. Es un elemento importante y visible para que el fútbol sea acogedor para las comunidades musulmanas. Pero, como demuestra la reacción de esta noche, el fútbol aún tiene un largo camino por recorrer en términos de educación y aceptación. Así es el mundo moderno, ¿no? Miren lo que sigue sucediendo en el mundo ahora mismo. Respetar las religiones, respetar la diversidad, es esencial. Así es, por desgracia…”, lamentó el técnico español en la rueda de prensa posterior al encuentro.









