La presencia de Irán en el próximo Mundial en Estados Unidos está rodeada de incertidumbre tras la grave escalada militar que afecta al país. Mehdi Taj, presidente de la Federación de Fútbol de la República Islámica de Irán (FFIRI), reaccionó con pesimismo después de los ataques perpetrados por Estados Unidos e Israel, asegurando que “es difícil ser optimista” respecto a la clasificación y participación del combinado nacional.
La crisis política y militar, sumada a la represión interna y a las severas restricciones de visado, complica seriamente el escenario. Con la mayoría de los partidos programados en territorio estadounidense, el contexto diplomático actual podría tener un impacto directo en la logística y viabilidad de la presencia iraní en el torneo.
Taj subrayó que la decisión final corresponderá a las autoridades deportivas del país y que el asunto será examinado al más alto nivel. Mientras tanto, la FIFA podría verse obligada a pronunciarse en breve sobre una situación que trasciende lo deportivo y que mantiene en vilo al mundo del fútbol.









