Una eliminación en Champions frente al Manchester City pondría muy cuesta arriba la continuidad de Arbeloa en el banquillo blanco.
El llamado “efecto Arbeloa” en el Real Madrid ha sido efímero. El técnico, que llegó con la misión de enderezar el rumbo tras la salida de Xabi Alonso, atraviesa ahora su momento más delicado. Fuera de la Copa tras caer ante el Albacete y con LaLiga prácticamente cuesta arriba después de la derrota frente al Getafe, al equipo solo le queda la vía europea.
En otras palabras, el futuro del entrenador está condicionado por Pep Guardiola. El City será el rival en los octavos de final de la Champions y una eliminación en marzo supondría un golpe durísimo para el club, que vería cómo su temporada quedaría prácticamente sentenciada antes de la primavera.
Aunque desde la entidad transmiten públicamente respaldo al técnico, lo cierto es que empiezan a surgir interrogantes, sobre todo en relación con su planteamiento y gestión de los partidos.
Marzo se presenta decisivo para el Real Madrid y, en especial, para Arbeloa. Si el conjunto blanco cae ante el City, el entrenador quedaría muy señalado y su continuidad al frente del equipo entraría en serio riesgo.









