El FC Barcelona está viviendo una temporada complicada en defensa bajo la dirección de Hansi Flick. Entre lesiones, sanciones y decisiones tácticas, el técnico alemán ha tenido que utilizar hasta 19 líneas defensivas distintas en solo 43 partidos, según informa Mundo Deportivo. Esta cifra refleja una clara falta de estabilidad, ya que en 35 encuentros al menos un defensor estuvo ausente, obligando al entrenador a modificar constantemente su zaga.
A pesar de las dificultades, la polivalencia de varios jugadores ha evitado problemas mayores. Flick ha llegado a utilizar cinco laterales derechos (Eric García, Koundé, Cancelo, Casadó y Araujo) y cuatro laterales izquierdos (Balde, Gerard, Jofre y Cancelo). La defensa que más se repitió fue Koundé, Cubarsí, Eric García y Balde, alineada en 13 ocasiones durante la temporada.
Curiosamente, la pareja de centrales más utilizada no ha sido la más repetida en la línea completa. Los jóvenes Cubarsí y Gerard Martín han compartido el eje defensivo en más de diez partidos, incluyendo el duelo frente al Newcastle en la Liga de Campeones, lo que muestra la confianza del entrenador en su rendimiento.
Sin embargo, esta rotación constante ha tenido consecuencias en el rendimiento defensivo. El Barça recibe en promedio un gol por partido en competiciones europeas desde hace casi un año y solo ha logrado 15 porterías a cero en 43 encuentros, además de atravesar una racha de 10 partidos consecutivos sin dejar la portería imbatida. Para Flick, gestionar este contexto se ha convertido en un desafío permanente mientras busca encontrar una defensa más estable.









