A pesar de haber anotado el gol del empate (1-1) desde el punto de penalti en los últimos minutos, Lamine Yamal no tuvo un partido sencillo en la ida de los octavos de final de la Champions League. El extremo del FC Barcelona, de 18 años, estuvo constantemente vigilado por el lateral izquierdo del Newcastle, Lewis Hall, que limitó su impacto durante gran parte del encuentro.
Con 7 partidos disputados y 4 goles en la competición esta temporada, el joven internacional español sigue siendo una de las principales armas ofensivas del conjunto azulgrana. Sin embargo, su actuación en el primer duelo dejó claro que los rivales ya lo consideran una amenaza prioritaria.
De cara al partido de vuelta que se disputará este miércoles en el Camp Nou, el entrenador del Barcelona, Hans-Dieter Flick, dejó claras sus expectativas sobre el rendimiento del joven talento. El técnico alemán confía en que Yamal pueda volver a ser decisivo en un escenario de máxima exigencia.
«¿Espero que Yamal marque la diferencia? Por supuesto. Lamine es un jugador capaz de marcar la diferencia. El lunes entrenó de forma fantástica. La Champions League es la competición más importante del mundo y todos sueñan con participar en ella; es una motivación extra para cualquier jugador», declaró Flick en rueda de prensa el martes.
Como es habitual, todas las miradas estarán puestas en Yamal, quien afronta otra gran noche europea con la presión —y la oportunidad— de demostrar su talento en el más alto nivel.









