El FC Barcelona tiene bien encaminado el fichaje de Marcus Rashford, con una opción de compra no obligatoria fijada en 30 millones de euros, a pagar al Manchester United en tres plazos. Además, el club azulgrana ya acordó con el jugador un contrato de tres temporadas con condiciones salariales definidas desde el pasado verano. Sin embargo, la decisión final aún no está tomada, dice Mundo Deportivo
Aunque Rashford desea asegurar cuanto antes su continuidad en el Barça, la entidad catalana prefiere esperar. La dirección deportiva quiere evaluar su rendimiento en el tramo decisivo de la temporada antes de activar la cláusula de compra.
El inglés empezó con protagonismo aprovechando las lesiones de Raphinha, pero ahora debe demostrar su valor en un rol más exigente, ya sea como titular puntual o como revulsivo. Sus números (10 goles y 13 asistencias en 38 partidos) son correctos, pero preocupa su falta de gol reciente, ya que no marca desde el 31 de enero.
El factor clave es económico: su salario elevado y el impacto en el ‘fair play’ financiero hacen que el Barça actúe con cautela. Si Rashford brilla en este final de curso, su fichaje será una prioridad; si no, sus opciones de seguir en el Camp Nou podrían reducirse notablemente.









