En el primer y segundo tiempo, los jugadores de las selecciones de Francia y Brasil (2-1) tuvieron una “pausa de hidratación” el jueves, aunque el termómetro no superaba los 13 °C. Se trató de una interrupción de varios minutos destinada a preparar a las distintas selecciones para las altas temperaturas del verano durante la Copa del Mundo.
“Fue algo especial”, comentó Maxence Lacroix (25 años, 1 internacionalidad). “Es particular porque no estamos acostumbrados. Sobre todo porque no hacía mucho calor (risas). Fue especial. Son cosas que hay que tener en cuenta porque no estamos habituados”.
“Hay que ser aún más concentrados de lo habitual, porque existe ese momento de pausa en el que, al final, los entrenadores entran al campo. Es algo especial, es nuevo. Lo aceptamos, pero habrá que tenerlo en cuenta, por supuesto”, añadió el defensa central en una entrevista concedida a RMC Sport.









