Kylian Mbappé dejó ver su lado más sincero en su participación en The Bridge Show, donde compartió charla con Achraf Hakimi, Tchouaméni y el humorista Malik Bentalha. El delantero del Real Madrid explicó que está cansado del formato clásico de entrevistas, al que comparó con un combate de boxeo por la tensión entre periodista y jugador. En un ambiente más distendido, abordó uno de los aspectos más cuestionados de su juego: su implicación defensiva. El francés reconoció sin rodeos que trabaja menos en defensa que otros compañeros, algo que en ocasiones puede afectar al equipo. Sin embargo, también subrayó que cuando decide implicarse, su esfuerzo tiene un efecto contagioso en el resto del grupo. Lejos de molestarse, aseguró que acepta las críticas como parte del crecimiento y las considera constructivas.
La conversación también dejó anécdotas curiosas, como su pique con Josko Gvardiol tras una acción en un partido, o su peculiar relación con Hakimi durante el Mundial de 2022, cuando ambos fantaseaban con enfrentarse mientras jugaban juntos al Football Manager. Pero el momento más desenfadado llegó con la historia de su carnet de conducir en Madrid: ante la dificultad de obtenerlo en París, optó por sacárselo en la capital española de forma discreta. Entre bromas de Tchouaméni insinuando que “pagó” para aprobar, Mbappé respondió con humor, defendiendo que su conducción fue suficiente. También recordó un momento incómodo al fallar una maniobra de aparcamiento mientras era grabado, rodeado de aficionados y cámaras, en una escena que reflejó la presión constante que vive fuera del campo.









