
Los tiempos siguen siendo muy difíciles para el Girondins de Burdeos. Descendido administrativamente a la National 2, el club intenta recuperar su lugar en las altas esferas del fútbol francés. Pero el camino será largo, especialmente porque los hombres de Rio Mavuba ven cómo el ascenso a National se aleja. Segundos en la clasificación, a seis puntos de La Roche-sur-Yon, el FCGB tiene muchas posibilidades de permanecer otra temporada en N2.
Un golpe duro que el club deberá afrontar sin poder fichar jugadores. Según Sud-Ouest, los Marine et Blanc están desde el pasado 27 de marzo en la lista de la FIFA de clubes con prohibición de fichajes.
La situación es aún más complicada, ya que esta sanción se extiende a los próximos tres mercados de transferencias. El origen de la medida es la denuncia presentada por el club español Sporting de Gijón, que reclama 1,5 millones de euros a Burdeos por el traspaso de Pedro Díaz en 2023. Un nuevo problema para la gestión de Gérard López, aunque el club ha anunciado que presentará recursos para intentar anular la decisión.








