A tres jornadas del final de la Ligue 1, el AS Mónaco ocupa la 7ª posición en la clasificación, a seis puntos del podio. Una situación preocupante para un club cuyo objetivo mínimo es clasificarse a competiciones europeas, con la Liga de Campeones como prioridad.
Ante la urgencia, Dmitry Rybolovlev ha decidido intervenir directamente. El presidente del club convocó una reunión excepcional el jueves por la tarde en el centro de entrenamiento de La Turbie, según informó la AFP.
En el encuentro estuvieron presentes el director general Thiago Scuro, el director deportivo Carlos Aviña, el entrenador Sébastien Pocognoli, parte del cuerpo técnico y varios líderes del vestuario.
Según fuentes cercanas al club, el mensaje del propietario ruso fue muy claro: está prohibido rendirse. A pesar de la desventaja en la lucha por el podio, pidió máxima implicación hasta el final.
Tras tres partidos sin ganar, el Mónaco está obligado a reaccionar cuanto antes, ya que su futuro en competiciones europeas depende de ello.









