Los aficionados del PSG seguramente contuvieron la respiración cuando Ousmane Dembélé tuvo que abandonar el terreno de juego en el minuto 27 del partido contra el Paris FC (derrota 2-1) este domingo. A menos de dos semanas de la final de la Liga de Campeones, el estado físico del reciente Balón de Oro 2025 genera preocupación y mantiene en alerta a todo el entorno parisino. La lesión o molestia que obligó a su sustitución temprana reaviva los temores habituales sobre su fragilidad física en momentos clave de la temporada. Sin embargo, tras el encuentro, el entrenador Luis Enrique intentó tranquilizar a la afición cuando fue consultado sobre la salida del delantero. En declaraciones a Ligue 1+, el técnico aseguró que el jugador “está bien” y añadió que espera que “no sea nada importante”, lo que sugiere que, al menos de momento, no habría una lesión grave. Estas palabras aportan cierto alivio al PSG, que necesita a su estrella en plena forma para la final de la Champions en Budapest el próximo 30 de mayo, un partido en el que su presencia podría ser decisiva.









