Tras una decepcionante campaña de clasificación, que terminó con un quinto puesto, Brasil no logró tranquilizar a sus aficionados en su complicado debut ante Marruecos (1-1) el sábado. Los dirigidos por Carlo Ancelotti, que consiguieron igualar gracias a una genialidad de Vinicius Junior, generan una gran preocupación en Bixente Lizarazu.
«Marruecos mereció más. Me pareció que jugó más como equipo, fue más técnico y más compacto. Esta selección de Brasil da miedo, como ya lo hacía en marzo contra Francia (1-2). Hubo el destello de Vinicius Junior en el gol, pero también vimos cómo la defensa central fue superada con demasiada facilidad y al portero salir a destiempo. No se percibe ni el talento ni el juego colectivo en este equipo; hay mucho trabajo por hacer», afirmó el exlateral izquierdo y campeón del mundo de 1998 en Téléfoot.









