La salida de Cristiano Ronaldo supone un reto deportivo y económico para Portugal

Cristiano Ronaldo confirmó que el Mundial de 2026 será el último de su carrera, aunque todavía no ha decidido si continuará vistiendo la camiseta de Portugal. Con la inminente despedida del máximo goleador histórico de la selección, la Federación Portuguesa de Fútbol afronta el desafío de iniciar una nueva etapa tras casi dos décadas en las que el delantero fue el principal referente deportivo, mediático y comercial del equipo.

El impacto de su salida va mucho más allá del terreno de juego. Con más de mil millones de seguidores en redes sociales, Ronaldo se ha convertido en una marca global que genera una exposición internacional única para Portugal. Su presencia impulsa las audiencias, atrae patrocinadores y convierte cada partido de la selección en un acontecimiento seguido en todo el mundo.

La marcha de CR7 podría traducirse en una reducción de la audiencia internacional, una caída en la interacción de las plataformas digitales de la federación y una disminución del valor comercial de algunos acuerdos de patrocinio. Sin la figura del cinco veces Balón de Oro, la Federación Portuguesa tendrá que adaptarse a un escenario completamente distinto en términos de visibilidad e ingresos.

Consciente de ello, la FPF lleva varios años preparando la transición, apostando por una generación liderada por João Neves, Vitinha, Gonçalo Ramos, Nuno Mendes, Diogo Costa y Rafael Leão. El objetivo será construir una nueva identidad basada en el colectivo y mantener el atractivo deportivo, económico y mediático de la selección una vez concluya la era de Cristiano Ronaldo.