La AS Monaco atraviesa una delicada situación financiera y está bajo la supervisión de la DNCG en materia de masa salarial. Según informa L’Équipe, el club necesita ingresar 150 millones de euros antes del cierre del mercado de fichajes para equilibrar sus cuentas, ya que no podrá apoyarse en los ingresos de la Liga de Campeones ni en los reducidos derechos televisivos de la Ligue 1. Además, el presidente Dimitri Rybolovlev no tiene intención de aportar más dinero al club.
Una parte de ese objetivo ya se cumplió con la venta del centrocampista Aladji Bamba al Newcastle por 41.5 millones de euros, incluyendo bonificaciones. A ello podría sumarse el traspaso de Maghnes Akliouche, pretendido por el Paris Saint-Germain, una operación que rondaría los 50 millones de euros.
Si ambas ventas se concretan, al Mónaco todavía le faltaría recaudar una parte importante del objetivo. Para lograrlo, el club estudia las posibles salidas de Lamine Camara, Folarin Balogun e incluso Eric Dier, además de reducir su masa salarial en un 20 % para cumplir con las exigencias financieras.









