La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) atraviesa un momento de incertidumbre cuando parecía inminente la llegada de Andrea Pirlo como nuevo seleccionador de la Nazionale. La polémica por los supuestos vínculos del exfutbolista con la casa de apuestas rusa Fonbet y el oligarca Sergey Lomakin ha cambiado el panorama, y el presidente Giovanni Malagò ya estudia otras alternativas.
Este posible cambio de rumbo no ha sido bien recibido por Paolo Maldini, director técnico de la selección italiana, quien había convertido a Pirlo en su única prioridad después de que fracasaran las conversaciones con Pep Guardiola para asumir el cargo.
Según informa La Gazzetta dello Sport, Maldini incluso estaría dispuesto a presentar su renuncia si Pirlo no termina siendo nombrado seleccionador. El excapitán del AC Milan considera que su decisión deportiva estaría siendo cuestionada por motivos políticos, pese a que había recibido garantías de contar con libertad para liderar el nuevo proyecto de la Nazionale.









