Según reveló The Financial Times, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, estudia crear una sociedad comercial para gestionar determinados activos y posteriormente vender participaciones a un fondo de inversión. La iniciativa ha provocado una fuerte ola de críticas tanto dentro de los organismos del fútbol, como la UEFA, como en el ámbito político.
En el Reino Unido, el primer ministro Andy Burnham también rechazó con firmeza la propuesta del máximo dirigente de la FIFA. A través de un mensaje publicado en la red social X, defendió que el fútbol no puede convertirse en un activo financiero al servicio de inversores.
«Voy a decirlo muy claramente. El fútbol no pertenece a los inversores. Pertenece a quienes llenan las gradas y están al borde del campo semana tras semana, haga sol o llueva. La Copa del Mundo no es un producto, es la mayor competición deportiva del planeta y nunca ha pertenecido a nadie para ser vendida. Puedes presentar este acuerdo como quieras, pero en el momento en que cedes una parte, te has traicionado. El fútbol pertenece a los aficionados, siempre les ha pertenecido y siempre les pertenecerá», afirmó Burnham.









