Santi Cañizares tiene claro que José Mourinho afrontará uno de sus principales dilemas en el centro del campo del Real Madrid. Para el exguardameta, la presencia de Fede Valverde resulta prácticamente imprescindible por todo lo que aporta al equilibrio, la intensidad y el recorrido del equipo. Cañizares considera que futbolistas como Arda Güler o Eduardo Camavinga tienen talento suficiente para marcar diferencias, pero entiende que ninguno ofrece las mismas características que el uruguayo. Por eso, mientras una posible suplencia de Güler no le parecería especialmente preocupante, sí levantaría una señal de alarma si Mourinho decidiera prescindir de Valverde. El problema para el técnico portugués es que dispone de una enorme cantidad de alternativas para un número limitado de plazas, con nombres como Bellingham, Tchouaméni, Bernardo Silva, Güler y los futbolistas de ataque reclamando protagonismo. En ese escenario, Cañizares apuesta por mantener al uruguayo dentro de la estructura titular y aprovechar especialmente su capacidad para recorrer grandes distancias y sostener el funcionamiento colectivo.
La importancia de Valverde quedó demostrada durante la pasada campaña, cuando volvió a asumir un papel determinante en el conjunto blanco. El centrocampista terminó disputando 49 encuentros, con nueve goles y 13 asistencias, además de protagonizar una actuación inolvidable frente al Manchester City al marcar tres tantos. Aunque durante algunos momentos de la temporada Cañizares había cuestionado el rendimiento y la influencia del uruguayo, ahora vuelve a defender su presencia en el once inicial. La llegada de Mourinho abre, precisamente, una nueva discusión sobre cómo distribuir las piezas del mediocampo, especialmente después de que el club no incorporara a Rodri. Una de las fórmulas que se manejan contempla a Valverde formando un doble pivote junto a Güler o Bernardo Silva, dejando a Bellingham más adelantado. Para Cañizares, el debate no debería centrarse únicamente en quién tiene más calidad con el balón, sino también en quién aporta el esfuerzo físico y el despliegue que el equipo necesita durante los 90 minutos. Y en ese apartado, el exinternacional español considera que Valverde sigue siendo una pieza difícil de reemplazar.









