Una imagen llamativa dejó el empate entre el Atlético de Madrid y el Villarreal (2-2) este domingo, correspondiente a la segunda jornada de LaLiga. Julián Álvarez fue recibido con silbidos por parte de los aficionados del Riyadh Air Metropolitano cuando ingresó al terreno de juego, debido a sus deseos de abandonar el club.
Al finalizar el encuentro, el delantero argentino tomó una decisión que no pasó desapercibida: se marchó directamente y en solitario hacia los vestuarios, mientras que sus compañeros se quedaron en el campo para saludar y agradecer el apoyo de los aficionados.
La situación generó dudas sobre si se trató de una iniciativa del propio jugador. Por ello, Diego Simeone fue cuestionado en rueda de prensa sobre los motivos por los que Álvarez no acompañó al resto de la plantilla en el saludo a los seguidores.
“¿Por qué Julián entró directamente al vestuario después del partido? Fue una decisión del club no dejarlo acompañar a sus compañeros para agradecer a los aficionados. ¿Si fue una buena decisión? No estoy aquí para dar consejos”, explicó el entrenador argentino.
Simeone quiso centrarse en los objetivos deportivos del Atlético: “Tengo que concentrarme en mi trabajo, que consiste en dar lo mejor de mí en el aspecto deportivo. Si queremos ganar un título, tenemos que estar unidos, contar con delanteros y, sobre todo, con delanteros de primer nivel. Por eso, todos tenemos que trabajar en consecuencia para alcanzar ese objetivo”.









