El histórico enfrentamiento entre Zidane y Desailly: “Me puso un golpe de puño”

Zinédine Zidane siempre ha sido reconocido por su carácter tranquilo, pero durante su etapa como futbolista también protagonizó algunos episodios de tensión. Uno de los más recordados ocurrió el 18 de septiembre de 1993, cuando el Girondins de Burdeos visitó al Olympique de Marsella. Zidane, que tenía apenas 21 años, fue titular en aquel encuentro que terminó con derrota de su equipo por 3-1.

El joven centrocampista terminó expulsado antes del descanso después de reaccionar ante una acción de Marcel Desailly. El entonces jugador del Marsella le había golpeado con el codo durante el partido y Zidane respondió con un puñetazo en el rostro. La agresión le costó la tarjeta roja y una suspensión de dos partidos, aunque posteriormente las imágenes televisivas permitieron comprobar la acción previa de Desailly.

Una semana después del incidente, Zidane explicó que aquella provocación había sido el detonante de su reacción. “El codazo fue la gota que colmó el vaso. Vi rojo, simplemente”, reconoció el futbolista, quien también admitió que era la primera vez que protagonizaba un episodio de ese tipo. Pese a la polémica, aseguró que no quería pasar el resto de su vida hablando de aquel enfrentamiento.

Con el paso de los años, la historia quedó atrás y ambos terminaron compartiendo vestuario con la selección francesa. Desailly recordó recientemente aquel episodio con humor y sin resentimiento: explicó que Zidane reaccionó después de que él le diera un golpe con el codo y reconoció que el entonces jugador del Burdeos “se vengó” con el puñetazo. Además, aseguró que nunca volvieron a hablar sobre aquella pelea.

La relación entre ambos terminó siendo completamente diferente en la selección. Desailly destacó la enorme influencia de Zidane dentro de los entrenamientos y elogió su técnica, sus controles, sus cambios de dirección y su extraordinaria capacidad para manejar el balón. Para el exdefensa francés, Zidane elevaba inmediatamente el nivel de sus compañeros y era un futbolista especial, capaz de recibir la pelota y crear algo diferente en cualquier momento.