Manchester City fue el club que más dinero gastó en el mercado de fichajes en Inglaterra, desembolsando nada menos que 526 millones de euros para reconstruir una plantilla que parecía estar llegando al final de un ciclo. La renovación también representa una ruptura con la etapa de Pep Guardiola, quien dejó el equipo después de una década llena de éxitos.
Uno de los principales movimientos fue la reconstrucción del centro del campo. El City dejó salir a Rodri, una pérdida importante considerando que es Balón de Oro y fue elegido mejor jugador del último Mundial. A cambio, el club apostó fuerte por Bouaddi, Anderson y Enzo Fernández, además de contar todavía con Mateo Kovacic y Nico O’Reilly. En total, son cinco jugadores para dos posiciones en el 4-2-3-1 que utiliza el nuevo entrenador, Enzo Maresca.
Sin embargo, existe una posición que no cuenta con un verdadero relevo: el número 9. Detrás del intocable Erling Haaland, el Manchester City no tiene actualmente un delantero centro natural que pueda sustituirlo. En temporadas anteriores estaban Julián Álvarez y posteriormente Omar Marmoush, pero ahora el noruego se ha quedado prácticamente sin una alternativa directa.
La situación podría convertirse en un problema si Haaland sufre una lesión. La temporada pasada solo se perdió un partido, pero en la anterior estuvo 12 encuentros fuera de acción entre diciembre y enero. Si el noruego necesita descanso o queda fuera por lesión, Maresca tendría que recurrir a jugadores como Semenyo, Ndiaye o Allan. Así, después de gastar más de 500 millones de euros, el City podría afrontar la temporada dependiendo de que su goleador estrella no se lesione.









