El Olympique de Marsella cerró un mercado de fichajes marcado por las dificultades económicas y una política de máxima prudencia. El conjunto francés no incorporó ningún jugador y, en cambio, permitió la salida de ocho futbolistas, una situación que obligó al cuerpo técnico a trabajar con una plantilla más reducida. Bruno Genesio reconoció el alivio que supone haber dejado atrás un periodo de transferencias especialmente complicado, aunque todavía existen mercados abiertos que podrían provocar nuevos movimientos.
El entrenador destacó especialmente el esfuerzo realizado en los últimos días para mantener a jugadores importantes y conservar un grupo equilibrado para afrontar la temporada. Entre las piezas que finalmente permanecieron en el equipo aparece Igor Paixão, atacante brasileño que había despertado un fuerte interés del Sunderland. Su continuidad supone un pequeño triunfo para el Marsella, que ahora deberá competir con los recursos disponibles y sacar el máximo rendimiento de una plantilla que no recibió refuerzos durante el verano.









