El Real Madrid comenzó su camino en la nueva edición de la Liga de Campeones con una victoria por 2-1 ante el Inter de Milán en un Santiago Bernabéu que vivió un encuentro especialmente intenso. El duelo estuvo marcado por el desorden, la tensión y numerosas disputas, hasta el punto de que José Mourinho reconoció posteriormente que se había tratado de un partido extraño, en el que más que dos equipos parecían enfrentarse dos grupos de jugadores con el único objetivo de ganar.
Aldo Serena, exfutbolista del Inter, puso además el foco en un factor que pudo influir considerablemente en el rendimiento de ambos conjuntos: las altas temperaturas dentro del estadio madridista. “El Bernabéu parecía un invernadero tropical. El ambiente, por el calor, estaba al límite de lo tolerable”, explicó el exjugador en declaraciones a Sky Sports. En su opinión, las condiciones hicieron todavía más complicado que los futbolistas pudieran ofrecer un partido de gran calidad técnica.
“Fueron dos grupos de futbolistas que se dieron de lo lindo y probaron de todo para ganar el partido. Realmente había un clima al límite de lo soportable y por eso no vi grandes acciones, ni de un lado ni del otro”, añadió Serena. El italiano considera que el contexto terminó condicionando el espectáculo y explica, en parte, por qué ninguno de los dos equipos logró imponer con claridad su estilo durante buena parte del encuentro.
Pese a las dificultades, el Real Madrid consiguió resistir y quedarse con los tres puntos en su estreno europeo. La capacidad del conjunto de Mourinho para sobreponerse a un partido tan exigente, tanto por la intensidad como por las condiciones ambientales, terminó siendo determinante. El triunfo permite a los blancos comenzar la Champions con confianza, aunque el análisis de Serena también deja claro que todavía existen aspectos del juego que el equipo deberá mejorar.









