Jonathan David, cedido por la Juventus al Atlético de Madrid, llega con un perfil que parece encajar perfectamente con las exigencias de Diego Simeone. El delantero canadiense, de 26 años, tendrá competencia con Julián Álvarez y Alexander Sørloth, pero sus virtudes van mucho más allá de sus 154 goles y 51 asistencias en 362 partidos con Gante, Lille y Juventus. Su trabajo sin balón es una de sus principales fortalezas: la pasada temporada en la Serie A recorrió 115,6 metros por minuto, convirtiéndose en el delantero centro con mayor carga física del campeonato, según Comparisonator. Presión, contrapresión y capacidad para repetir esfuerzos lo convierten en el primer defensor de su equipo, una característica que ya había demostrado en Lille.
El propio David conoce perfectamente las exigencias de su posición. «El trabajo de los delanteros es marcar goles. Si no marco, hay críticas, y si marco, es otra historia», explicó. Sin embargo, su mayor virtud podría estar en la inteligencia con la que se mueve sobre el terreno de juego. «Es el jugador más inteligente que he entrenado», aseguró su exseleccionador Jesse Marsch cuando salió en su defensa ante las críticas recibidas en Canadá. David es un atacante móvil, capaz de retrasar su posición, jugar entre líneas, atacar los espacios a la espalda de la defensa y combinar con sus compañeros con rapidez.
Además, el canadiense es especialmente peligroso dentro del área: el 85 % de sus 533 disparos registrados con Lille y Juventus fueron realizados desde dentro del área. Luciano Spalletti también destacó su capacidad para «adueñarse de los espacios libres», aunque señaló algunas limitaciones en los duelos físicos y jugando de espaldas a la portería. Solo ocho de sus 114 goles en liga y Champions en Europa llegaron de cabeza, por lo que no es un delantero de referencia clásico. El Atlético incorpora, más bien, a un ‘9’ oportunista, trabajador e inteligente, capaz de ofrecer a Simeone un perfil diferente al de Julián Álvarez y Sørloth.









