José Mourinho ya parece tener un nombre por encima del resto en la medular del Real Madrid: Fede Valverde. El centrocampista uruguayo ha sido titular en los seis encuentros oficiales disputados hasta ahora y acumula 474 minutos de los 540 posibles. Ni Arda Güler, con 227 minutos en cinco partidos, ni Aurélien Tchouaméni, con apenas 32 minutos en dos apariciones después de superar una lesión, han conseguido acercarse al protagonismo que el técnico portugués le ha concedido al capitán madridista.
La confianza de Mourinho en Valverde va mucho más allá de las estadísticas ofensivas. El uruguayo ofrece intensidad, despliegue físico, presión, llegada al área y capacidad para cubrir espacios, características que le permiten adaptarse a diferentes funciones dentro del centro del campo. El entrenador ha modificado los acompañantes y el sistema en este comienzo de temporada, utilizando junto a él a futbolistas como Bernardo Silva, Camavinga o Alexander-Arnold, pero hay algo que prácticamente no ha cambiado: Valverde aparece en su equipo. Incluso ante el Rayo Vallecano, cuando fue sustituido al descanso para darle descanso tras el esfuerzo frente al Inter, su salida coincidió con el peor tramo del Madrid, que perdió intensidad y permitió la reacción del conjunto visitante.
La situación puede cambiar con el regreso de Tchouaméni y el crecimiento de Güler, pero la primera jerarquía de Mourinho parece bastante definida. El turco aporta creatividad, último pase y capacidad para generar peligro, mientras que el francés ofrece músculo y equilibrio defensivo. Valverde, en cambio, reúne diferentes virtudes y puede desempeñarse como mediocentro, interior o pieza de equilibrio. Por ahora, el mensaje del entrenador es claro: el uruguayo es una pieza fundamental de su proyecto y sus 474 minutos en seis partidos reflejan la enorme confianza que ha depositado en él.









