Ousmane Dembélé afronta con tranquilidad su candidatura al Balón de Oro. El delantero del Paris Saint-Germain, incluido entre los 30 aspirantes al prestigioso premio, podría repetir el éxito conseguido el año pasado, aunque ha decidido no entrar en una campaña pública para defender sus opciones. A diferencia de otros candidatos que han hablado abiertamente de sus posibilidades, el atacante francés prefiere dejar que sus actuaciones y sus logros hablen por él.
“Siempre he estado al fondo de la clase, trabajando duro. Durante toda mi carrera no he dicho una palabra, he trabajado muchísimo. Nunca fui el elegido, pero trabajé enormemente. El año pasado fui recompensado después de una temporada fantástica y ya veremos qué ocurre este año. Sin presión, tranquilo”, explicó Dembélé este domingo en Ligue 1+. El futbolista considera que esa manera de afrontar su carrera forma parte de su personalidad y no tiene intención de cambiarla ahora que vuelve a estar entre los grandes favoritos.
La competencia, en cualquier caso, será enorme. Kylian Mbappé ha intensificado en los últimos días su defensa de la candidatura, mientras que Harry Kane y Lamine Yamal también aparecen como alternativas de peso para quedarse con el galardón. Dembélé, por su parte, mantiene la misma filosofía que lo llevó hasta el Balón de Oro anterior: trabajar en silencio y esperar a que la decisión final determine si puede volver a conquistar el premio.









