José Mourinho no terminó satisfecho con la reacción del Real Madrid después de ponerse 0-2 por delante ante el Elche. El conjunto blanco terminó ganando sobre la bocina gracias al gol de Carlos Espí, pero antes permitió que el equipo local igualara el encuentro. El técnico portugués reconoció en rueda de prensa que conoce lo ocurrido, aunque todavía busca la manera de evitar que vuelva a suceder: «Cuando todo parece fácil y dejas las cosas andar es peligroso. Después el equipo reacciona y gana, pero no es agradable. La otra cosa buena es que con los partidos nadie se aburre. Son divertidos». Mourinho también valoró el papel de Espí, autor del tanto decisivo: «Es un chico que trabaja bien, con mucha motivación», aunque recordó la enorme competencia que tiene por delante: «Tiene por delante un jugador que no es normal, Mbappé, y eso lo tenemos claro».
Con el derbi frente al Atlético de Madrid en el Metropolitano como próximo gran desafío, Mourinho señaló que su principal preocupación está dentro de su propio vestuario. «La única explicación que encuentro es que no podemos seguir así. Interpretamos mal las facilidades que teníamos y cuando te meten un gol, todo cambia», explicó el entrenador madridista, que espera aprovechar la semana para recuperar a sus futbolistas antes del parón. El portugués también defendió las decisiones tomadas desde el banquillo durante el partido y dejó claro que todos los integrantes de la plantilla pueden ser sustituidos si el equipo pierde el control: «Ninguno es imprescindible. Los cambios que he hecho han sido porque estábamos perdiendo el control y tenía que hacerlos».









