La organización de la final del Mundial 2030 sigue generando tensión entre España y Marruecos. El torneo comenzará en Sudamérica antes de continuar en Portugal, España y Marruecos, mientras ambos países mantienen una disputa por albergar el partido más importante de la competición.
En los últimos meses, la candidatura marroquí ha ganado fuerza con su intención de llevar la final al futuro gran estadio de Casablanca. Ante este escenario, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, reconoció que no es optimista respecto a las posibilidades de que la capital española sea finalmente elegida como sede de la final.
«No soy optimista porque considero, y es totalmente legítimo por parte de Marruecos y del rey de Marruecos, que quieran esta final y, lógicamente, creo que están actuando a nivel político e institucional para conseguirlo. Lo que no tengo, en cambio, es la menor prueba ni el menor indicio de que el Gobierno vaya en esa dirección», declaró a Marca. Y añadió: «Si la final no se celebra en Madrid, habrá que preguntarse si el Mundial debe celebrarse o no. No me corresponde a mí decirlo, pero si la final no se disputa en Madrid, creo que debería haber consecuencias».









