Joan Laporta aprovechó su presencia en la 33ª Asamblea de la European Football Clubs (EFC), celebrada en Copenhague, para mantener encuentros con Nasser Al-Khelaïfi y Aleksander Ceferin. El presidente del Barcelona busca consolidar la normalización de las relaciones con la organización de clubes y la UEFA después de los años de tensión derivados del proyecto de la Superliga. Dentro de sus objetivos también aparece la posibilidad de acceder al Consejo de la EFC en las elecciones previstas para 2027, e incluso optar a una vicepresidencia, dice Mundo Deportivo.
El Barcelona ha ido recuperando progresivamente su espacio dentro de las instituciones del fútbol europeo. El club volvió a integrarse en la EFC después de abandonar el proyecto de la Superliga y recibió posteriormente el respaldo unánime de su Consejo. En este contexto, Laporta mantiene una relación cada vez más cercana con Al-Khelaïfi y Ceferin, mientras el Barça continúa negociando distintos asuntos con la UEFA, entre ellos la situación relacionada con la sanción por incumplimiento de las normas de sostenibilidad financiera.
Otro de los temas sensibles es el caso Negreira y la posibilidad de que UEFA adopte alguna medida contra el conjunto azulgrana. Sin embargo, el procedimiento europeo quedó condicionado por la situación judicial en España y los instructores del expediente se apartaron al no existir una sentencia condenatoria. Mientras tanto, la elección del Spotify Camp Nou como escenario de la final de la Champions de 2029 representa otro elemento dentro del acercamiento entre el Barcelona y los organismos del fútbol europeo. Laporta continúa trabajando para mantener este clima institucional y reforzar la posición del club dentro de la EFC y la UEFA.









