Gheorghe Hagi está atravesando un inicio especialmente complicado al frente de la selección de Rumanía. Los Tricolorii fueron goleados por Polonia (6-0) este viernes en la Liga de Naciones y han perdido sus tres primeros partidos oficiales bajo las órdenes del seleccionador, quien asumió la responsabilidad por esta nueva debacle.
«Las cosas salieron mal. Es culpa mía, elaboré un plan que no funcionó y asumo la responsabilidad. (…) Durante los próximos dos días no hablaremos de dimisión. Sería inútil, el dolor todavía es demasiado fuerte», explicó el conocido como el «Maradona de los Cárpatos», quien aseguró que ahora solo piensa «en el partido contra Suecia» del lunes.









