José Mourinho quiere que el Real Madrid saque mucho más provecho de las acciones a balón parado y ya tiene definidos a sus principales ejecutores. Más allá de los penaltis, que continúan bajo responsabilidad de Kylian Mbappé, el técnico portugués ha elegido a Arda Güler, Trent Alexander-Arnold, Bernardo Silva y Brahim Díaz como sus cuatro especialistas para lanzar córners y faltas laterales. Güler y Alexander-Arnold parten como las primeras opciones gracias a la precisión de sus respectivas piernas izquierda y derecha, mientras que Brahim y Bernardo aparecen como alternativas de garantías cuando los dos principales no estén disponibles. Mourinho considera que disponer de buenos lanzadores puede convertirse en un recurso decisivo para desbloquear partidos complicados.
El entrenador madridista ya pudo comprobar el potencial de esta estrategia en el derbi ante el Atlético, cuando Antonio Rüdiger aprovechó una acción de este tipo para marcar. El alemán no es, sin embargo, el único jugador que puede generar peligro por arriba: Dean Huijsen, Denzel Dumfries y Carlos Espí también destacan por su capacidad en el juego aéreo. Güler ya había asumido protagonismo en este apartado la temporada pasada junto a Alexander-Arnold, mientras que Mourinho pretende ampliar ahora las opciones con Bernardo y Brahim. El técnico espera que, una vez finalizado el parón internacional, el trabajo específico con estos especialistas permita al Madrid convertir el balón parado en una fuente habitual de goles.









