Gabriel Jesus atraviesa sus primeras semanas como jugador del FC Barcelona con una ilusión que no oculta. El delantero brasileño, incorporado desde el Arsenal, asegura sentirse plenamente identificado con el club y considera que su llegada representa el cumplimiento de un sueño que comenzó cuando veía al equipo competir en la Champions League. Además, destaca el nivel del vestuario y el ambiente que ha encontrado desde su llegada, dice Mundo Deportivo.
El atacante también quiso despejar las dudas relacionadas con su historial de lesiones. A sus 29 años, sostiene que los problemas físicos que sufrió en el pasado ya no representan una preocupación y recuerda que durante su última temporada únicamente tuvo una lesión. En sus primeros encuentros como azulgrana ha dejado buenas sensaciones, con dos goles en apenas 41 minutos repartidos en cuatro partidos, aunque atribuye ese rendimiento al funcionamiento colectivo. Sobre Hansi Flick, valora especialmente su capacidad para conseguir que cada futbolista dé su mejor versión.
Durante la entrevista con el canal oficial del Barça, Gabriel Jesus también habló de varios de sus nuevos compañeros. No dudó en señalar a Lamine Yamal como su candidato al Balón de Oro, convencido de que el joven extremo tiene ese talento especial que hace disfrutar al público. También elogió a Raphinha, de quien destacó su capacidad goleadora y su progresión constante. De hecho, cuando le preguntaron quién debería marcar el tanto que permita al Barcelona conquistar su sexta Champions, eligió al brasileño: considera que por su rendimiento actual merece vivir ese momento.
El delantero reveló además que uno de los partidos que más espera disputar es el Clásico frente al Real Madrid. Entre sus referentes brasileños en la historia azulgrana situó a Ronaldinho y Ronaldo Nazario, aunque se quedó con el primero por la huella que dejó en el club. También recordó su buena relación con Joao Cancelo desde su etapa en el Manchester City y explicó las diferencias entre Pep Guardiola y Flick: mientras al técnico catalán lo definió como más táctico, del alemán destacó la libertad, la presión y el trabajo colectivo. Para cerrar, resumió una de las cosas que más le han sorprendido del Barça: el apoyo de sus aficionados allá donde juega y una identidad futbolística marcada por el tiki-taka.









