Santi Cañizares analizó la relación entre Jude Bellingham y Kylian Mbappé en el Real Madrid y apuntó a una diferencia de filosofía futbolística como una de las posibles razones del supuesto distanciamiento entre ambos. El exguardameta considera que el centrocampista inglés valora especialmente el sacrificio y el compromiso colectivo, mientras que percibe al delantero francés como un jugador más individualista. “Bellingham y Mbappé nunca han tenido buena relación porque es el tipo que hace el trabajo más sucio y es una estrella”, explicó Cañizares en El Partidazo de COPE.
El exfutbolista recordó además que Bellingham ya había expresado su admiración por Harry Kane, precisamente por las características que considera importantes en un compañero. “Jude, en una entrevista, dejó claro que Harry Kane podía merecerse el premio porque, además de todo, es muy trabajador. Él prefiere un jugador más sacrificado, integrado y comprometido con el equipo, que uno que marque los mismos goles y juegue a nivel individual. Son formas de ver las cosas y lo que prefieres en tu equipo”, señaló.
Cañizares comparó esta situación con una experiencia que tuvo durante su etapa como futbolista con Ronaldo Nazario. “Me pasaba con Ronaldo Nazario, porque era un jugador que nunca quería en contra, porque me rompe la cintura, pero a favor tampoco lo quería, porque con uno andando no le ganamos a nadie. Esa era la realidad. No lo quería ni a favor ni en contra”, relató. Según el exarquero, el fútbol actual exige cada vez más esfuerzo colectivo, tanto en ataque como en defensa, por lo que resulta complicado competir cuando un jugador participa menos en la presión.
Por último, Cañizares puso en duda que Mbappé vaya a modificar significativamente su estilo de juego. El delantero francés ha desarrollado gran parte de su carrera con un perfil protagonista y con menor participación en determinadas tareas defensivas, aunque el fútbol moderno exige cada vez mayor compromiso colectivo. El ambiente en el vestuario madridista podría seguir bajo presión si los resultados no acompañan y Mbappé no mejora su actitud dentro y fuera del terreno de juego. Mientras continúe marcando goles, la situación estará controlada, pero una mala racha podría aumentar los silbidos en el Santiago Bernabéu.









