Mario Cortegana ha explicado que José Mourinho fue el principal impulsor de la llegada de Bernardo Silva al Real Madrid, pese a que la dirección deportiva no consideraba al portugués una prioridad para reforzar el centro del campo. Según el periodista, el club blanco no tenía previsto contratar al futbolista, ni siquiera cuando existía la posibilidad de incorporarlo como agente libre. Sin embargo, el entrenador vio en él una oportunidad para añadir experiencia, calidad técnica y mayor capacidad para controlar el ritmo de los encuentros. Finalmente, la entidad madrileña aceptó la operación al considerar que podía resultar beneficiosa para la plantilla.
Pese a la confianza que Mourinho depositó en su fichaje, Bernardo Silva todavía no ha conseguido consolidarse en el equipo. Cortegana señaló que el centrocampista acumula apenas 302 minutos de los 900 posibles en este inicio de temporada, una participación que refleja su papel secundario. El técnico ha apostado principalmente por Tchouaméni y Fede Valverde, dos futbolistas que ofrecen mayor despliegue físico y solidez defensiva. No obstante, la falta de control y creatividad en determinados encuentros podría abrir nuevas oportunidades para el portugués, cuya capacidad para conservar la posesión, asociarse en espacios reducidos y organizar el juego representa una alternativa diferente para el conjunto blanco.









