Cientos de aficionados de Boca Juniors se congregaron en las playas de Copacabana, en Río de Janeiro, para realizar un multitudinario banderazo en apoyo al equipo antes del decisivo encuentro contra Vasco da Gama por las semifinales de la Copa Sudamericana. La convocatoria, organizada a través de las redes sociales, reunió a numerosos seguidores del conjunto argentino, que deberá remontar el 0-1 de la ida para mantener vivo el sueño de alcanzar una nueva final continental. Con bombos, redoblantes y pirotecnia, los hinchas protagonizaron una celebración que llamó la atención de los turistas y residentes brasileños que se encontraban en la zona.
Uno de los momentos más llamativos de la jornada fue la aparición de un aficionado con una máscara de cerdo, que provocó que los seguidores xeneizes entonaran el cántico «el chancho no desciende», una provocación dirigida a River Plate que se hizo popular en 2012. Además de alentar al equipo de cara a la revancha, los hinchas también comenzaron a calentar el ambiente para el próximo Superclásico, previsto para el 1 de noviembre en La Bombonera. Boca dispondrá de 4.000 entradas para el encuentro frente a Vasco, todas agotadas, en un Maracaná que podría reunir a unos 75.000 espectadores. Para clasificarse directamente, el conjunto argentino deberá ganar por dos goles o más; una victoria por la mínima llevaría la eliminatoria a los penaltis.









