El Real Madrid, uno de los fundadores de la Superliga europea, no logró convencer a los grandes clubes del continente de mantenerse fieles al proyecto, pese a que varios de ellos habían aceptado inicialmente participar en la iniciativa en 2021. Ahora, el conjunto merengue pretende reclamar compensaciones económicas a algunos de los clubes que abandonaron la competición.
En la noche del 19 de abril de 2021, pese a las advertencias de la UEFA y de las distintas ligas europeas, doce clubes anunciaron oficialmente la creación de la Superliga: Real Madrid, FC Barcelona, Atlético de Madrid, Juventus, AC Milan, Inter de Milán, Liverpool, Manchester United, Manchester City, Chelsea, Tottenham y Arsenal.
Sin embargo, el proyecto comenzó a desmoronarse pocos días después, cuando nueve de los participantes anunciaron su retirada. Finalmente, el 11 de febrero de 2026, el Real Madrid, último club que seguía vinculado a la iniciativa, comunicó el final definitivo del proyecto.
Florentino Pérez no da el asunto por cerrado
Pese al fracaso de la Superliga, Florentino Pérez no parece dispuesto a dejar el asunto atrás. Según informa The Athletic, el Real Madrid no pretende impulsar una nueva competición para enfrentarse a la UEFA, sino que busca obtener compensaciones económicas de los clubes que respaldaron inicialmente el proyecto y posteriormente se retiraron.
En concreto, el presidente madridista considera que los seis clubes ingleses involucrados —Liverpool, Manchester United, Manchester City, Chelsea, Tottenham y Arsenal— deberían asumir los costes derivados de la puesta en marcha de la iniciativa, pese a haber abandonado el proyecto de manera anticipada.
Según la información publicada, el Real Madrid reclamaría un total de 80 millones de euros a estas seis entidades. No obstante, todavía está por determinar si el club blanco dispone de argumentos contractuales suficientes para exigir el pago de esa cantidad.
De acuerdo con The Athletic, el conjunto madridista podría verse obligado a emprender una nueva batalla judicial para intentar recuperar el dinero que considera que le corresponde.









