El FC Lorient, que pasó a estar bajo el control del grupo estadounidense Black Knight Football Club, propietario también del Bournemouth y del Moreirense, pretende continuar su desarrollo sin dar pasos en falso. En una entrevista concedida a L’Équipe, el director deportivo Laurent Koscielny pidió prudencia ante las ambiciones europeas expresadas por el propietario del grupo, Bill Foley.
«Hay que ser ambiciosos, pero es utópico tener objetivos demasiado elevados en relación con lo que somos», explicó el exdefensa central del Arsenal. Koscielny advirtió que perseguir la clasificación para las competiciones europeas a cualquier precio puede llevar a cometer errores importantes, especialmente cuando los clubes realizan inversiones excesivas y ofrecen salarios astronómicos.
El dirigente del Lorient apuesta por un crecimiento sostenible y considera fundamental evitar decisiones que puedan comprometer la estabilidad económica de la entidad durante años. Además, insistió en la importancia de preservar la identidad del club bretón, pese a su integración en un modelo de multipropiedad que comparte recursos e intereses con otros equipos.









