El Real Madrid afrontó la gala del Balón de Oro celebrada en Londres con una presencia muy discreta, consciente de que Kylian Mbappé tenía pocas opciones de conquistar el galardón. En el club blanco consideraban que Harry Kane partía como el principal candidato y, finalmente, el delantero inglés confirmó los pronósticos al hacerse con el premio. Florentino Pérez decidió no viajar, mientras que tampoco acudieron jugadores como Vinicius o Bellingham. La representación madridista quedó reducida a Emilio Butragueño, Mbappé, Diomande y Cucurella, estos últimos por sus respectivas nominaciones.
La escasa participación del conjunto blanco también se reflejó en su actividad institucional. La página web oficial apenas dedicó espacio a las candidaturas y no ofreció detalles sobre el desplazamiento de sus representantes, mientras que Real Madrid TV tampoco retransmitió la ceremonia en directo. Aunque el club ha recuperado cierta normalidad en su relación con el Balón de Oro después de la polémica de 2024 con Vinicius, Florentino Pérez continúa distanciado de un premio en el que parece haber perdido la confianza. Ahora, el objetivo del madridismo será que Mbappé vuelva a tener opciones reales de levantar el trofeo en futuras ediciones.









